El robot no lo hace todo: equilibrio del pH, desinfección, floculación, gestión de las algas y de la línea de agua. Lo que corresponde al robot y lo que corresponde a la química.
El floculante baja la suciedad al fondo para sacarla sin pasar por ningún filtro. Un hidráulico la manda a la arena; un cesto de 200 µm, de vuelta al agua.
Si el agua se enturbia justo después de cada ciclo, el problema es el cesto o la finura de filtración. Si está turbia siempre, el robot no tiene nada que ver.
Un limpiafondos arranca el alga adherida que el cloro no alcanza. Pero si el agua está verde, cepillar antes de tratar solo reparte el problema por todo el vaso.